Cuando sintió el aliento de la costumbre devastarle la boca decidió platicar con el lunar en el centro de su pecho;
–te voy a comer-
Se lo dijo por si no lo había oído suficiente, por las veces en que lo había dudado y porque era cierto.
De pronto se le enciman todas las fantasías escritas, bebe té de manzanilla y respira en su sexo, come un pedazo de carne tibio y bebe el jugo que resulta.
Toca el timbre con su lengua, el vientre se contrae, araña sus cabellos y saliva quejidos largos y pausados.
He muerto.
27 mayo, 2008
18 mayo, 2008
No hay como un buen habano para levantarle el ánimo a uno, o un vecino que hoy se dignó a hablarte y no solo eso, sino ofrecerte ayuda mientras afanosamente le quitas unos tallones a tu coche.
Cada luna tiene su propia historia.
Y yo me enamoré, como se enamoran las mujeres inteligentes;
como una idiota.
(suspiro)
…nostalgias satisfechas.
Cada luna tiene su propia historia.
Y yo me enamoré, como se enamoran las mujeres inteligentes;
como una idiota.
(suspiro)
…nostalgias satisfechas.
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